El Museo de América acogió los días 29 y 30 de junio el curso de verano “El coleccionismo de arte como uno de los pilares de la cultura”, organizado en el marco de los Cursos de Verano de la Universidad Complutense de Madrid y codirigido por Isabel García Fernández, vicerrectora de Cultura, Deporte y Extensión Universitaria de la UCM, y Carmen de la Guerra, presidenta de la Asociación Cultural del Coleccionismo de Arte (ACCA).
La iniciativa reunió a más de medio centenar de participantes con un objetivo claro: profundizar en el papel que desempeñan el coleccionismo público y privado, los museos, las galerías y las colecciones corporativas en la conservación y transmisión del patrimonio cultural.
Durante las sesiones teóricas, profesionales de instituciones de referencia compartieron experiencias, modelos de gestión y diferentes perspectivas sobre la formación de colecciones. Participaron representantes del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el Museo de América, el Museo Nacional del Prado, la Colección Banco de España, la Fundación Alberto Cruz, la Colección SOLO, la Fundación Gabeiras y diversas galerías de arte.
El programa se completó con una intensa formación práctica. Los asistentes visitaron los talleres y almacenes del Museo del Prado, la colección comprendida entre 1975 y la actualidad del Museo Reina Sofía, el espacio La Tercera Nave, la Colección Banco de España, la Colección SOLO y las galerías Guillermo de Osma, Río & Meñaca y Fernando Pradilla.
La inauguración contó con la participación de Andrés Gutiérrez, director del Museo de América, y de Jesús María Carrillo, subdirector general de Artes Visuales y Creación Contemporánea del Ministerio de Cultura. Durante su intervención, Carrillo destacó la importancia de entender el patrimonio como una construcción colectiva, abierta y en permanente evolución.
Uno de los asuntos centrales del curso fue la incorporación de nuevas obras a las colecciones públicas. Lola Hinojosa, responsable de colecciones del Museo Reina Sofía, explicó los distintos mecanismos de adquisición, donación y depósito utilizados por el museo, así como la colaboración que mantiene con el Ministerio de Cultura y con la Fundación Museo Reina Sofía.
Las jornadas también permitieron reflexionar sobre la necesaria cooperación entre instituciones públicas, empresas, fundaciones y coleccionistas particulares. Esta colaboración no solo contribuye al crecimiento de las colecciones, sino que hace posible el desarrollo continuado de programas de investigación, conservación, difusión y educación cultural.
El curso confirmó que coleccionar no consiste únicamente en reunir obras. Significa investigar, preservar, compartir y asumir una responsabilidad con las generaciones futuras.
Desde ACCA valoramos especialmente la pluralidad de voces reunidas durante estas jornadas y la oportunidad de acercar a los participantes al trabajo que se realiza dentro y fuera de los museos. Porque el coleccionismo no solo conserva nuestra memoria: también ayuda a construir la cultura que heredaremos mañana.
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