Próximas sesiones: Madrid | 11, 12 y 13 de Noviembre

VISITA A LA EXPOSICIÓN DE QUISQUEYA  HENRÍQUEZ: «EL CENTRO PUEDE ESTAR EN TODAS PARTES» 

El próximo 8 de abril ACCA organiza una visita a esta exposición organizada por la Fundación Alberto Cruz y la Universidad Complutense de Madrid.

Esta exposición monográfica busca ofrecer una visión amplia y articulada de la trayectoria de Quisqueya Henríquez (La Habana, 1966 – Santo Domingo, 2024), artista cubano-dominicana cuya obra ha sido clave en el desarrollo del arte contemporáneo en el Caribe, América Latina y más allá. 
A través de un conjunto significativo de obras que abarca desde los inicios de su producción hasta sus últimos proyectos —incluyendo instalaciones, videos, collages, fotografías, pinturas y performances—, la muestra propone un recorrido crítico por los núcleos conceptuales que estructuraron su práctica: la ciudad como espacio de fricción y representación, la revisión crítica de la historia del arte occidental, los modos de producción y circulación de imágenes y mercancías, las particularidades del contexto insular, la hibridez cultural, y los estereotipos asociados a lo caribeño, así como la necesidad de construir una conciencia ecológica y social desde el arte. 


Comisariada por René Morales junto a Isabella Lenzi y Alfonsina Martínez, se trata de la revisión más completa de su obra realizada hasta la fecha en Europa y constituye una oportunidad fundamental para situar su producción dentro de las narrativas del arte contemporáneo global. El proyecto busca ampliar la proyección internacional de la artista, promoviendo un diálogo transnacional en torno a su legado y consolidando un puente cultural entre América Latina, el Caribe y Europa, con Madrid como puerta de entrada y plataforma de acceso clave al circuito artístico del continente. 

Texto del comisario René Morales:

Irreverente y comprometida, la obra de Quisqueya Henríquez (La Habana, 1966 – Santo Domingo, 2024) es una de las más impactantes emergidas desde el Caribe en las últimas cuatro décadas. Con una crítica lúcida y un pícaro sentido del humor, su producción cuestiona las estructuras de poder y los discursos hegemónicos desde la perspectiva de una autora profundamente inmersa en las corrientes artísticas internacionales y, al mismo tiempo, firmemente arraigada en las realidades cotidianas de la República Dominicana. Para Henríquez, esta posición multidimensional fue una potente palanca para derribar las jerarquías de valor que elevan unas expresiones culturales sobre otras en función de la nacionalidad, la condición socioeconómica y el género.

El centro puede estar en todas partes es la muestra panorámica más completa hasta la fecha dedicada a la prolífica carrera de Quisqueya. La exposición refleja la coherencia, el rigor y el carácter radicalmente multidisciplinar de su práctica: su dedicación de toda una vida al foto conceptualismo, el videoarte y el objet trouvé; su profunda implicación con la técnica del collage; sus atrevidas incursiones en los ámbitos del arte digital y la pintura abstracta; y sus proyectos efímeros y participativos, en los que el público completa la obra. La muestra recorre la trayectoria de la artista desde un enfoque más discursivo y cargado de ironía, hasta otro caracterizado por una incansable experimentación plástica y un especial interés por la cultura material vernácula. Al mismo tiempo, la exposición subraya varios aspectos que se mantuvieron constantes a lo largo de su carrera, principalmente la convicción de que la modernidad no es una condición universal, sino una operación fragmentada y situada, marcada por actos cotidianos de hibridación cultural. Para Henríquez, estos actos tienen valor intrínseco como hazañas creativas y son clave a la hora de entender el Caribe, ya sea desde fuera o desde dentro, más allá de las lecturas exotizantes y de los clichés asociados a la región.

Por mucho que se nutriera de la riqueza y complejidad de su isla, el legado de Quisqueya Henríquez destaca también por las formas perdurables con las que contribuyó a esos mismos entornos y los enriqueció. Como colaboradora, mentora, catalizadora y creadora de comunidad —a través de innumerables gestos de apoyo y generosidad hacia colegas artistas, artesanos y trabajadores del sector— Quisqueya encarnó las convicciones fundamentales de su práctica artística, construyendo nuevos centros en todas partes.

Curaduría de René Morales con Isabella Lenzi y Alfonsina Martínez