Descripción
Fragmento del Texto de Bea Espejo sobre La caída de las cosas
Las obras que funcionan como gabinetes de curiosidades: microcosmos que congelan en una imagen una versión del mundo y empujan a una observación directa y personal. Me ocurre frente a las obras de Beatriz Ruibal e Isabel Bonafé. Ambas manejan la curiosidad desde un lugar donde se desdobla el tiempo ordinario y la realidad plausible. La caída de las cosas, lo llaman ellas: un lugar donde lo material empieza a disolverse, donde lo físico y lo digital se enredan, y donde lo visible y lo invisible se confunden.
— Bea Espejo





